Antiguamente la ley chilena hacía diferencias entre el hombre y la mujer cuando se trataba del adulterio, hoy estudiando para la memoria me encontré con las reglas originales.
La mujer casada cometía adulterio siempre que yacía con varón que no fuera su marido.
Yacer tenía una interpretación discutida entre los autores, algunos consideraban que bastaba la "inmissio penis", otros pensaban que era necesario más que eso, Raimundo del Rio, por ejemplo, un misógeno profesor de derecho penal y ex decano de derecho de la Chile estimaba que yacer requería la introducción del pene en la vagina de la mujer, su "frotamiento más o menos continuado" y la posterior eyaculación en la cavidad vaginal.
Como sea, el marido tenía privilegios. Solo cometía adulterio si yacía con mujer casada, y además conocía que ella se encontraba unida por el sagrado vínculo matrimonial. Si la amante era soltera o viuda, no había problema, a menos que el "evento" se produjera en su casa, o fuera de ella, pero "con escándalo". Estos eran los antiguos artículos 375 y 381 del Código Penal.
Además, si el marido sorprendía in fraganti a la mujer con su amante, y daba muerte, hería o maltrataba a su mujer o al amante, gozaba de una eximente de responsabilidad, eximente que no se le reconocía a la mujer (antiguo artículo 10 N° 11 del Código Penal).
Existían además otras consecuencias patrimoniales y personales no penales para la mujer, de las que el hombre salía ¿libre? de "polvo y paja".
Para terminar, una imagen que revela el doble estándar de nuestra sociedad.
Después de haber completado el sendero descrito dos entradas más abajo, tengo que hacer algunas precisiones.
En primer lugar, que los precios han subido desde que los escritores fueron a ese lugar, de modo que todo puede multiplicarse, al menos, por dos. Desde ya, cruzar el Lago Todos los Santos hasta El Rincón, cuesta 100 USD, o sea, $50.000.
En segundo lugar, y como consecuencia de lo anterior puede resultar más barato hacer el mismo sendero pero en el sentido contrario. Lo dicho por los tipos de Lonely Planet, que no hay manera segura de salir desde El Rincón, debe ser precisado porque uno puede arreglar la salida con las familias de colonos que viven cerca de Las Termas. No es seguro encontrar transporte justo cuando uno lo necesita, pero si se hace en el verano y uno no está tan apurado, puede resultar mucho más barato.
En tercer lugar, les dejo los contactos para que lo hagan con más seguridad:
1.- En las Termas, la familia Altamirano: vallecallao@yahoo.es 2.- En Gaviotas, la familia Segovia: fono 064-176083.-
Además, les dejo unas fotos panorámicas del lugar.
Ingredientes por persona: dos tazas de papas en cuadritos, dos tazas de cebollas en cuadritos, 1 cucharada de ají de color, media taza de salame en trozos grandes (o charqui), sal y pimienta, comino, aceite o margarina.
Preparación: En un poco de aceite tueste las cebollas y agregue el ají de color, pero no lo deje mucho rato, de lo contrario se pone amargo. Ahora, agregue las papas y el salame/charqui. Cubra con agua. Déjelo hervir, revuelva constantemente y aliñe a su gusto. La consistencia es bastante diluida, de modo que puede comerse como sopa o junto con un pan. Si está demasiado líquido, agrege más papas o unas cucharadas de puré instantáneo.
Puré de papas con vienesas:
Ingredientes por persona: dos vienesas picadas (llévelas envueltas en plástico adherente), una taza de puré instantáneo, una cucharada de leche en polvo, sal y pimienta, una cucharada de ají de color, media cebolla picada, un diente de ajo, aceite o margarina y un cubo de caldo.
Preparación: En un poco de aceite dure las vienesas picadas y las cebollas y aliñe con el ajo y la sal. Agregue media taza de agua, revuelva y aliñe a su gusto. Ponga el ají de color al final. Al mismo tiempo, disuelva el caldo en una taza y media de agua y déjelo hervir. A esta mezcla agrege el puré de papas y la leche en polvo, y aliñe con la sal. El puré se sirve acompañado de la salsa formada por las vienesas y los aliños.
Arroz con "carne":
Ingredientes por persona: tres cuartos de taza de arroz, media taza de salame picado (o charqui), aceite o margarina, una taza de cebolla picada, ají de color, un diente de ajo, sal y pimienta.
Preparación: en un poco de aceite dore el arroz junto con el ajo, y agregue una y media taza de agua hirviendo; agregue "la carne". Tape y déjelo en la menor llama posible durante 20 minutos, sin quitar la tapa. Si no puede regular la llama, hierva y quite del fuego continuamente. Saltee las cebollas en una sartén y agregue el ají de color. Agregue media taza de agua, deje herbir y luego, cuando el arroz esté listo, mézclelo. Aliñe a su gusto con sal y pimienta.
*Las imágenes y las recetas me las pelé de acá: http://www.trekkingchile.com/EN/outdoor-kitchen-recipes.html.
Camine por densos bosques húmedos templados con vistas volcánicas y sumérjase en termas en esta travesía entre dos grandes lagos.
Las relativamente remotas Termas de Callao descansan escondidas tras el Volcán Puntiagudo en el Valle Sin Nombre. Estas deliciosas termas naturales emergen de la tierra justo al lado del pequeño río Sin Nombre, que fluye al Lago Todos los Santos. Pequeñas granjas se mezclan con los bosques a lo largo del río. La caminata alcanza su punto más alto en un paso boscoso más o menos a los 800 metros de altura, luego desciende para terminar por la costa del tranquilo Lago Rupanco.
La caminata sigue, generalmente, sendas de caballos acondicionados por los lugareños y todos los esteros más grandes cuentan con puentes. Sin embargo, a lo largo de la sección central de la ruta, entre las Termas y la Laguna Los Quetros, algunos árboles caídos obscurecen la ruta y se necesita una cuidadosa orientación. A lo largo de esta caminata, donde el suelo está compuesto de rocas volcánicas sólidas (piedra pómez), el camino está erosionado en profundas “trincheras” que revelan la historia de erupciones locales antiguas en las distintas capas del suelo. En los lugares donde estas trincheras se han hecho muy profundas el camino ha sido desviado o reforzado con troncos.
Se recomienda enfáticamente a los caminantes que realicen el camino en dirección sur a norte, pues no existe una manera confiable de salir de El Rincón (en la remota costa norte del Lago Todos los Santos) a través del lago.
PLANIFICACIÓN
Cuándo ir
Debido a su baja elevación y a su aspecto relativamente protegido, las Termas de Callao puede ser visitadas desde el final de la primavera hasta bien entrado el otoño (fines de octubre a principios de mayo) mientras otras rutas pueden estar fuera de temporada. Sin embargo, los meses de verano (diciembre a febrero) son los mejores. Puede pasarse un día adicional disfrutando del atractivo valle alrededor de las termas.
Qué llevar
Existe solamente un refugio a lo largo de la ruta. Aunque es posible que un equipo en rápido y en buenas condiciones físicas haga la caminata sin llevar una carpa, no es recomendable hacerlo sin ella.
Puerto Montt o Puerto Varas (dependiendo de cómo se comience la caminata) son los puntos “lógicos” donde abastecerse antes de la caminata. Las granjas a lo largo de la caminata muchas veces venden pan amasado y otros productos.
Mapas
El mapa de JLM “Ruta de los Jesuitas” (Nº 15) incluye un mapa del sector de las Termas de Callao (1:50,000) dentro del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. Éste y los dos mapas del IGM en que aparentemente se basa (Volcán Casablanca, sección H Nº 36 y Peulla, sección H, Nº 44) muestran el camino pero sufren de omisiones y errores en la ruta exacta.
Pueblos más cercanos
Osorno
Petrohué
Esta pequeña villa turística situada en el extremo oeste del Lago Todos los Santos es el punto usual de salida de los botes a lo largo del lago. CONAF tiene una oficina de administración y un centro de visitantes con información sobre la flora y fauna local, y hay una pequeña tienda donde pueden comprarse golosinas.
En el otro lado del río Petrohué están el Hospedaje Küschel (camping por persona US$5, habitaciones por persona US$10) y una o dos casas de familia donde hospedar. Los botes en el muelle de Petrohué cruzan a los mochileros al otro lado (US$0,50). La otra opción es el acogedor y cómodo Hotel Petrohué (habitaciones simples y dobles desde US$44 y 67, respectivamente) con un restauran bastante costoso.
Puede llegarse a Petrohué desde Puerto Montt tomando el minibus a Puerto Varas en la costa del Lago Llanquihue – estos salen a lo largo de todo el día en el extremo este del terminal de buses de Puerto Montt (US$ 0,80, 30 minutos) – cambiando en Puerto Varas en dirección a Petrohué (US$ 2, una hora).
Llegando a/Saliendo de la caminata
La caminata empieza en El Rincón (también conocido como Puerto Callao) en una entrada en la costa norte del Lago Todos los Santos, más o menos en la mitad de éste.
No existe un transporte regular hacia El Rincón, de modo que es necesario chartear un bote hasta ahí. En el verano, los botes esperan pasajeros en el muelle de Petrohué. El precio inicial hasta El Rincón es de más o menos US$55, así que trate de encontrar quienes le acompañen para compartir el costo. El viaje demora entre dos y tres horas, dependiendo del tipo de bote así como de la dirección y velocidad de los vientos. También debiera ser posible llegar al El Rincón desde Peulla, una villa en la remota costa este del lago. Recuerde que una vez que esté en El Rincón la única manera de salir es a través de la ruta que aquí describimos.
La caminata termina en El Poncho, un pequeño caserío de veraneo en la costa sur del Lago Rupanco. Los buses salen de El Poncho hacia Osorno dos veces al día (US$3) a las 6,30 am y a las 3,30 pm.
LA CAMINATA
Día 1: El Rincón hasta Refugio Termas de Callao
3-4 horas, 12 km
Detrás de la pequeña playa de arena en El Rincón, donde lo dejará el bote, camine por la colina a través de un claro en el bosque – que haría un buen lugar de acampada – y por sobre una pequeña elevación que mira sobre el Lago Todos los Santos. (También hay un buen lugar para acampar en los bellos planos donde el Río Sin Nombre penetra en el Lago Todos los Santos, 15 o 20 minutos al oeste alrededor de la costa del lago a través de un buen camino). Continúe a través de campos semiabiertos. Un buen camino de caballos se desliza en dirección al norte por bosques de Ulmos sobre el Río Sin Nombre, que corre a través de una profunda garganta a su izquierda, para luego cruzar el estero La Junta después de 40 o 50 minutos. Si usted no confía en el frágil puente colgante, vadee el agua un poco bajo la corriente.
Sigua el camino, ocasionalmente fangoso, por 20 o 25 minutos para cruzar el Río Sin Nombre en otro precario puente colgante y siga corriente arriba. El camino se sumerge y eleva por la empinada ribera poniente antes de alejarse arriba a la izquierda, pasando una granja (que vende algunas cosas) y cruza otro puente colgante sobre un estero mayor, el Río Hassman, después de 1 o 1 ¼ horas más. Aquí, el camino va brevemente hacia la izquierda, y luego sube hacia la derecha y procede por el bosque húmedo. Un cartel de “Termas” le dirige a través de un claro con coligues esparcidos y de nuevo a través del Río Sin Nombre para alcanzar una granja 35 o 45 minutos más allá.
La granja (donde puede comprar algunas cosas) se levanta sobre una completa vista de la majestuosa vista del Volcán Puntiagudo al oeste. Acá, debiera pedir las llaves para el refugio y las termas, y pagar lo que corresponde, en la casa. Puede acordar dejar las llaves en el refugio para ahorrarse la vuelta a la granja.
La ruta ahora le lleva por la ribera este del Río Sin Nombre, cruzando una vez más antes de pasar una cabaña abandonada de madera, y llega después de unos últimos 30 o 40 minutos al refugio Termas de Callao (camping por carpa US$4, refugio por persona US$4). Esta excelente cabaña construida de madera nativa se encuentra en propiedad privada y posee una estufa a leña, un lavamanos, muebles de coligue y espacio para seis personas. Existe un lugar de acampada bastante atractivo justo bajando del refugio. Los baños termales están justo bajo el río en un pequeño cobertizo con dos tinas dentro. El agua está muy caliente y es muy relajante. El uso por persona vale US$2. El valle está encerrado por altos montes de granito cubiertos de un denso bosque húmedo en ambos lados, lo que le hace un excelente lugar para quedarse un día más.
Día 2: Refugio Termas de Callao a Las Gaviotas.
4-5 ¼ horas, 16 km
Desde el refugio suba por el valle a través de una pradera con arbustos a lo largo de la ribera oeste del río, antes de elevarse por el bosque. Tome la izquierda en el segundo arroyo grande (probablemente seco), siguiendo cuidadosamente la ruta a través de un área de árboles caídos. Luego siga a través de pequeños pedazo de pradera.
Después de 40 o 50 minutos el camino, en buenas condiciones, se aleja del Río Sin Nombre y comienza a subir suavemente en dirección noroeste al lado de un arroyo sonoro, a través de un bosque de mañíos doblados y tepa de hoja cortada.
Cruce el arroyo y ascienda por una cuesta empinada a través de densos matorrales de coligue hasta que la pendiente se alivie, después de 50 u 75, minutos. El camino sigue brevemente la cresta de la montaña en dirección al norte a través de un bosque de coigüe y ulmo, cayendo abruptamente para cruzar un arroyo, y luego subiendo otra vez, antes que haya un descenso en dirección al noreste a praderas rozadas donde puede verse la esquina suroeste de la laguna Los Quetros. Sigua alrededor de la costa oeste de la laguna hasta alcanzar el Camping Vieja Cabaña (camping por carpa US$4), que tiene un pozo negro, junto a unos alerces, después de unos 40 o 50 minutos. Hay una pintoresca granja en el otro lado de la Laguna Los Quetros, que descansa en una cuenca que drena subterráneamente por el suelo volcánico. El lago y el camping están en propiedad privada que pertenece a la granja, y el dueño rema por el lago para cobrar las tarifas correspondientes.
Siga el notorio camino de caballos, en algunos sitios reforzado con troncos, alrededor del lado noroeste del tranquilo lago hasta el bosque y sobre un arroyo bajo. Siga hacia abajo al lado de un arroyo, tributario del Río Gaviotas, hacia la cima nevada del Volcán Casablanca. El camino desciende constantemente a través de los claros, dando lugar a colinas abiertas, para pasar la primera granja en la orilla de una amplia pradera después de 1 ¼ a 1 ½ horas. Caballos, ganado y bandurrias de cuello negro pastan en este lugar.
Cruce al noroeste por una serie de portones en el medio de los campos a una pequeña sierra bien arriba del Lago Rupanco. Con el volcán y el lago brillando frente a usted baje mientras pasa cabañas de madera, lindos jardines y una escuela rural hasta alcanzar una bifurcación sobre una pendiente pastada con arbustos dispersos después de unos 30 o 40 minutos. Cinco minutos después, el brazo izquierdo se encuentra con un camino ancho al lado de la costa de negras arenas del Lago Rupanco, mientras el brazo derecho va casi hasta la villa de Las Gaviotas en la esquina sureste del lago. Las Gaviotas no tiene servicios, y no hay ninguna razón para ir hasta ella a menos que necesite un teléfono público, el que sí encontrará. Hay un lindo sitio para acampar con mesas y madera (camping por carpa US$3), luego de 10 o 15 minutos de caminata al oeste, cerca de donde el arroyo desemboca en el lago; el propietario cobra la tarifa. Existen otras posibilidades de acampar en la ribera del Lago.
Día 3: Las Gavitas a El Poncho
2 ¼ - 2 ¾ horas, 12 km
Siga la costa de arenas negras y oscuras por el oeste hasta los jardines de las casas de veraneo. El camino, ancho y aplanado, sube y baja alrededor de la, a veces, empinada costa del Lago Rupanco, pasando cabañas rústicas y a través de pequeños bosques rodeados de arbustos. Cruce el la extensa y seca garganta y diríjase a la izquierda, pasando los restos de un puente colgante, justo antes que salga sobre una bella pradera al lado del lago después de 1 ¼ horas.
El camino se eleva alejándose por la izquierda, sobre pendientes con arbustos, bien arriba del lago, trayendo la vista de sierras volcánicas desnudas rodeando el volcán Puntiagudo hacia el sur. Baje tras más casas de veraneo alrededor de una amplia y tranquila bahía, con su lado oeste ahora marcado por una poco atractiva extensión de carretera, para cruzar un gran arroyo en un frágil puente de troncos, 30 o 40 minutos más allá. En el otro lado de este puente comienza el camino de tierra. Sigua este camino alrededor de la bahía, pasando un kiosko y a través del Puente Río Blanco, puedo pase el exclusivo “Bahía Escocia Fly Fishing Lodge”, hasta alcanzar el pequeño poblado de “El Poncho”, después de unos últimos 40 a 50 minutos. El Poncho tiene una pequeña tienda y una parada de buses, pero nada más.
[1] Traducción libre, por William García,de Lindenmayer, Clem and Tapp, Nick, “Trekking in the Patagonian Andes”; Lonely Planet Publications; Melbourne, Oakland, London, Paris; 3ª ed., 2003, pp. 135-138. Se omitieron deliberadamente las referencias internas de la obra.
lunes, diciembre 15, 2008
Este es probablemente el mejor lomo italiano que me he comido en toda la vida. Casi lloro. Simplemente perfecto en todos los ítems. Salvo, que se acaba.
Creo que es innecesario explicar cómo esta foto habla desde y a la vez hacia el ser profundo del ser humano, ónticamente hablando.
El color azul, que quiere significar la caracter regio del can, nos dice que todos somos reyes, como un perro con su propia cola. La paradoja del perro/rey(azul) es un recurso humorístico del autor. Las connotaciones sexuales de aquél apéndice tampoco necesitan ser explicitadas, pero cabe hacer notar el carácter enhiesto de él.
Ahora, cabe hacer notar que la luz, que lo inunda (azul del agua) todo, es un detalle que impide contemplar la imagen por largo tiempo. Daña los ojos. Por eso, la fotografía congela este momento y permite hacer la observación que el modelo real impide. Meta-sico-fotografía en su mejor expresión.
Este día ha sido definitivamente uno de los más malos desde que comenzó el frío. Ha terminado el invierno y todo es insoportablemente caliente. Todo mal. Paren mi termómetro por favor.
Contra lo que podría parecer "natural" esta imagen me recuerda algo bien vergonzoso y que definitivamente no me gusta. La verdad, creo que soy bastante malo como "abogado" (o sea, como tramitador-litigante-judicial-shark). Se me pasan los plazos constantemente y hago las cosas mal. En ese puro juicio he perdido todos los incidentes y recursos. Y todo parece indicar que perderé la cuestión de fondo.
Tampoco es la idea parecer patético... pero ahora una evidencia de esa vergüenza está ahí, en internerd, para que todos puedan verla.
Sorpresivamente nos regalaron una cata de café en Starbucks. Normalmente la atención es bastante mala, pero esta vez se pasaron con el regalito. Le traía quequitos.
Por fin, un megamix de Boney M (para refrescarles la memoria, un grupo jamaiquino, de música disco, producido por un alemán, muy exitoso en la URSS), con todo lo que siempre quisieron ver: Rivers of Babylon, Sunny, Daddy Cool, Rasputin, etc.
1.Este es un esbozo de críticas a la justicia constitucional, entendida a partir de la afirmación que “si se acepta una teoría de la justicia que contiene principios que establezcan derechos básicos, entonces hay poderosas razones para que al menos algunos de estos derechos se conviertan en el diseño institucional justo en derechos constitucionales con cierta primacía sobre las decisiones legislativas ordinarias y, también, que hay poderosas razones para confiar a los órganos jurisdiccionales algunos aspectos de la protección de estos derechos constitucionales”[1]. La crítica consiste en negar la segunda parte de la afirmación y por lo tanto se sostendrán “poderosas razones” para que los tribunales carezcan de competencia para “proteger” derechos constitucionales.
2.La necesidad de un “coto vedado” de derechos es inherente a la existencia del constitucionalismo y de sociedades libres. De acuerdo con Rawls, estos derechos son sólo conceptos, lo suficientemente amplios y vagos como para permitir un “consenso traslapado” (overlapping consensus) que admite concepciones inconmensurables del bien de todos los que constituyen la sociedad[2].
3.Sin embargo, las normas de derechos fundamentales, en cuanto conceptos amplios y vagos, al aplicarlas a un caso concreto el órgano aplicador realiza una labor creativa donde alguna de tales concepciones inconmensurables del bien prevalece sobre cualquier otra.
En el sentido de Waldron[3], confiar a los jueces la aplicación de estos conceptos amplios y vagos es una muestra de desconfianza hacia el resto de los conciudadanos. Una desconfianza que se compadece mal con el respeto por su autonomía que fundamenta, precisamente, el atribuirles los derechos. Si tomamos esta regla de cesión, ignoramos el derechos de todos a participar en las decisiones que les afectan. La participación de todos en las decisiones públicas es valiosa porque reconoce la dignidad, autonomía y capacidad de autogobernarse de las personas.
4.La elección y conciliación de tales concepciones se logra de una manera que respeta el autogobierno y la dignidad de las personas en contextos en que existe una igualdad de acceso a la participación y donde las condiciones del diálogo se acercan a lo ideal. Tales condiciones se desarrollan paradigmáticamente en las asambleas democráticas.
Para Gargarella, "cualquiera que quiera decirnos que, en una democracia, son los jueces y no los ciudadanos o sus representantes los que deben decirnos si, en definitiva, tenemos o no el derecho al aborto, a leer pornografía, a establecer límites sobre la propiedad privada, o a incrementar los impuestos a los más ricos, tiene la carga de decirnos por qué”[4].
Cuando nuestro Congreso amplía la competencia de los órganos jurisdiccionales que aplican la Constitución y las normas legales de mayoría reforzada, en realidad está enajenando porciones de dignidad de todos nosotros.
5.La legitimidad de la decisión de esta asamblea democrática proviene de su generación, justamente, en elecciones democráticas. En cambio, la legitimidad de la decisión de un tribunal proviene de su sujeción al derecho. Sin embargo, la vaguedad de las constituciones no permite lograr efectivamente esta sujeción, la resolución del tribunal es “creativa”, en el mismo sentido que la que adopta una asamblea democrática, pero en un contexto completamente distinto.
Siguiendo a Fernando Atria, cuando se trata de establecer una norma, sólo será legítima si es suficientemente aceptable para todos los involucrados. Eso es lo que justifica todo nuestro procedimiento de elecciones parlamentarias y de formación de las leyes. Sin embargo, cuando se trata de aplicarla, el juez da por sentada la justificación de una norma, y su función es evaluar un caso concreto pertenece a aquellos regulados por la norma[5].
6.Tratándose de los derechos sociales, dejar a los jueces su aplicación significa desnaturalizarlos enteramente. Una vez que las ideas comunitarias que dan origen a los derechos sociales son expresadas como derecho “jurídicos”, precisamente la idea comunitaria sobre la que descansan es negada y las demandas de derechos sociales son entendidas como una demanda de individuos en contra de la comunidad. Los derechos sociales no pueden ser exigibles como derechos subjetivos: “para hacer de los derechos sociales derechos jurídicamente exigibles es necesario des-socializarlos”[6].
7.Confiar a los jueces la última decisión acerca del contenido de los derechos fundamentales es una solución conservadora y elitista. Las decisiones judiciales son motivadas porque se le presentan a ellos derechos por individuos concretos que han sido, de alguna manera, violados por el Estado. Es conservador porque sólo atiende las peticiones de individuos en contra del Estado, el sistema es servil a los intereses individuales en contra de los intereses colectivos, democráticamente consolidados.
Es elitista porque sólo acceden a estas soluciones quienes son lo suficientemente poderosos en la sociedad para sortear largos procesos judiciales, y los casos son decididos por una elite de abogados-magistrados constitucionales (una elite intelectual, pero también de clase).
[1]Moreso, José, “Derechos y justicia procesal imperfecta”, en Discusiones Nº 1, 2000, 16-17.
[2] D'Agostino, Fred, "Original Position", The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Summer 2003 Edition), Edward N. Zalta (ed.).
[3]Waldron, Jeremy, “A Right-Based Critique of Constitutional Rights” en Oxford Journal of Legal Studies, 13, 1993, pp. 26-38, cit. en Moreso, Juan, ob. cit., p. 27.
[4]Gargarella, “Los jueces frente al ‘coto vedado’”, en Discusiones, p. 61 Nº 1, 2000, p. 61.
[5] Atria, Fernando, “Inaplicabilidad y Coherencia: Contra la Ideología del Legalismo”, en Rev. derecho (Valdivia), 2001, Vol. 12, pp. 119-156, esp. 144.
[6]Atria L., Fernando, “¿Existen derechos sociales?”, en Revista Discusiones, Nº 4, 2004, pp. 44-45.